Quiero ser tú: “Es importante defender lo que somos”
Para nuestro alumnado adolescente, la opinión de los demás es un factor importante a tener en cuenta a la hora de tomar decisiones. Todos hemos tenido ídolos, modelos a quienes nos gustaría parecernos en algún sentido. La adolescencia es un momento proclive a este tipo de deseos y esos modelos son, a menudo, individuos cercanos que, por alguna razón, acaparan la atención y el interés de otros hacia sí mismos. Estas atenciones son una tentación para cualquier persona que, como los adolescentes, esté formando su personalidad, definiendo su carácter. La autoestima y las habilidades de relación son algunas de las variables que trabaja la actividad del Banco de Herramientas ‘Quiero ser tú’ que se ha puesto en marcha desde el Centro de Secundaria Emma Goldman (México)
¿Por qué ‘Quiero ser tú’?
La actividad ‘Quiero ser tú’, del recurso Banco de Herramientas de Educación Responsable, me llamó la atención porque se trabajaba una habilidad que sentí que el grupo necesitaba analizar. Para mis alumnos de 13 años es cada vez más importante la opinión que sus compañeros tienen de ellos, en un momento de su vida en el que se encuentran en plena construcción de su identidad personal, tomando distintas referencias a su alrededor. Sin embargo, durante ese proceso de descubrimiento pueden enfrentar emociones que les generen malestar o influencias negativas, como considerar que fumar es de chicas interesantes o que la violencia es de hombres fuertes.
Al llevarla a cabo, se abrió un espacio de reflexión sobre este aspecto. Tras analizar el corto y observar cómo una adolescente desea encajar a todo lugar con otra que admira, aunque esta última la desprecie y se burle de ella, pudieron darse una idea de lo que trata la Autoafirmación y sacar sus propias conclusiones, como aquella que me mencionó una alumna, que aseguraba que "es importante defender lo que somos y no querer andar copiando a otras porque si tú no eres así, te vas a sentir mal o inferior y no necesariamente quiere decir que valgas menos”.
Por otro lado, me pareció que, en la segunda fase, cuya actividad consistía en la creación de un anuncio publicitario en el que los alumnos se tenían que “vender” a sí mismos, se podría generar una mejor integración grupal, a su vez que los y las estudiantes expresaban su identidad.
La creación de nuestros propios anuncios
La actividad se dio con fluidez, algunos se mostraron creativos al adornar o dibujarse a sí mismos. Cuando pasamos a la fase de adivinar de quién se trataba, estuvieron muy interesados, algunos se equivocaban y sólo hubo 2 alumnos que no lograron saber de quién se trataba y tuvieron que decirnos para ubicarlos.
Algunos alumnos expresaron que sus defectos los colocaron muy fácil y que les costaba trabajo pensar en sus virtudes, que seguramente nadie los compraría.
El impacto sobre el alumnado: autoconocimiento y autoafirmación
A partir de la actividad propuesta, los alumnos realizaron un ejercicio de autoconocimiento y, a su vez, reconocieron cómo se conciben a sí mismos sus compañeros, detectando que algunos compañeros perciben defectos o virtudes que ellos no observan. Sin embargo, en todo momento hubo respeto por las expresiones de todos, ya que, para varios, fue un reto expresar en público cómo son, para finalmente lograr una autoafirmación e, incluso, se fortalecieron vínculos de amistad en el grupo.