El alumnado, acompañado por su familia, recorrerá su entorno natural más cercano con una mirada curiosa y abierta. El objetivo es observar, conversar y documentar elementos que aún permanecen, pero que han experimentado transformaciones con el paso del tiempo.
Se trata de reconectar con el entorno, identificar qué elementos naturales forman parte de su vida cotidiana, cuáles han sufrido cambios visibles, presentan signos de deterioro o están en riesgo de desaparecer, y qué emociones despiertan esos hallazgos. ¿Qué árboles recuerdan sus familias que ya no están? ¿Qué animales solían verse? ¿Qué sonidos han cambiado? ¿Qué cosas nuevas han aparecido?
Cada alumno o alumna llevará a clase una imagen significativa de su recorrido, en forma de fotografía o dibujo. Esta deberá representar uno de los cambios observados en su paseo por el entorno natural, puede ser un paisaje, una especie natural, un sonido. La imagen servirá como punto de partida para compartir en el aula las impresiones recogidas durante la experiencia.
Este ejercicio de observación y diálogo permitirá al alumnado desarrollar una mirada crítica y sensible, reconociendo la riqueza de su entorno y valorando la diversidad de formas de vida que lo habitan. A través de esta experiencia, se promueve la acción consciente, la memoria colectiva y el respeto por el medio natural, sin caer en discursos de culpa, sino en una invitación a imaginar futuros posibles, regeneradores y sostenibles.
Es muy importante la realización de la actividad previa antes de venir a conocer la instalación del Centro Botín o realizar la visita virtual.