Jugando a ser Joan

Soy maestra de primero de primaria en el Ceip Gloria Fuertes de Tudela de Duero. Os quiero contar como empezó todo…

En ocasiones te embarcas en aventuras que no sabes con certeza dónde te llevarán. Esto es lo que me ha pasado a mí…Bueno, nos ha pasado a todos. Me gusta transmitirles a mis alumnos que somos un equipo, por eso es mejor decir que este viaje le hemos hecho juntos.

Todo comenzó en diciembre de 2016, cuando, sobre un papel en blanco, comenzó mi reflexión sobre como acercar el arte a mis alumnos de primero.

Joan Jonas era una artista muy desconocida para mí. No sabía que me iba a dar una lección “Se pueden expresar los sentimientos de muchas formas diferentes y todas pueden llegar a emocionar”.

Lo primero que me planteé es que el descubrimiento de Joan debía ser un juego, de ahí el título de mi proyecto, “Jugando a ser Joan”.

Después, a través de diferentes sesiones que realizamos, nos fuimos atreviendo a experimentar las facetas artísticas de la artista en cuestión. Sus facetas artísticas son tan variadas que nos dejamos llevar por su magia. Organicé las sesiones siguiendo un hilo conductor para este viaje: “El año pasa”. Aprovechando que el curso iba pasando y con la idea de desarrollar una performance final en el tercer trimestre, tal cual nos sugería el recurso de ReflejArte del programa Educación Responsable.

Así, nuestra imaginación voló con las Pinturas Musicadas. Usamos la música de las cuatro estaciones de Antonio Vivaldi como telón de fondo y las únicas reglas que teníamos que respetar eran que no podíamos dejar de dibujar o pintar hasta que no parara la música y que durante 5 minutos debíamos cerrar los ojos y solo escuchar e imaginar. El resultado fue… ¡Espectacular!

Más adelante expresamos nuestro ánimo a través de la danza. Esta actividad fue muy divertida. Utilicé melodías de lo más variadas: desde música clásica hasta heavy metal, pasando por la bachata y los bailes regionales. La única regla era que no podíamos tocar al compañero y tampoco las mesas y sillas para no hacernos daño. Cambiar de forma de bailar de un estilo a otro fue genial.

En otra de las sesiones elaboramos nuestras propias sombras chinas emulando los juegos de luz y oscuridad de Joan. El proceso fue más largo y costoso. Elaboramos las siluetas después de haber visto un video de una pequeña representación. Después llegó el día de probarlas en el pequeño teatrillo de guiñol del cole. Inventamos aventuras de caballeros y princesas.

Más tarde recitamos poesías como nuestra reflexión plasmada del paso del tiempo y las estaciones. Nos escuchamos y nos grabamos experimentando con los medios digitales tal y como hacía Joan.

En cada paso de este maravilloso camino el reflejo de estar satisfecho con lo que uno hace, expresa y siente queda patente. La pérdida del miedo a mostrarse, a sonreír, a imaginar, a moverse, a bailar, a suspirar, a concentrarse y a pensar. Y es que, como docente, es muy gratificante ver en las caras de mis alumnos/as el reflejo de ROMPER  las cadenas que nos atan a lo establecido. El abrir una puerta a un espacio experimental donde tanto ellos como yo hemos aprendido con el arte y a través de él hemos jugado a ser grandes artistas.

Al comenzar este curso no sabía muy bien que era este proyecto de Educación Responsable, ahora voy comprendiendo que en este viaje se trata de PARTICIPAR no de ser espectador… y nosotros hemos sido los PROTAGONISTAS de este proceso artístico.

Solo nos queda el último escalón. Para la performance final solo nos queda utilizar todos los elementos naturales recogidos durante el año (palos, piñas, piedras, hojas, ramas…) para hacer el mural final. No caben ensayos para ese día, si acaso probar nuestros medios técnicos (música, audiciones, luz…). 

Ese día solo debemos ser libres para pintar, danzar, mirar, escuchar y brillar… Por fin somos Joan.

Como conclusión quería dejar por escrito lo importante que es atreverse para aprender… lo necesario que es dar el paso para llegar a la meta. Este proyecto ha ayudado a mi clase a ser un poco más “equipo” en el sentido más bonito de la palabra.Os animo a intentarlo, a lanzaros a nuevas e innovadoras propuestas como esta. El resultado merece la pena.

Isabel Fernández Callejo

CEIP Gloria Fuertes de Tudela de Duero, Valladolid (Castilla y León)