Los docentes habéis tenido que trabajar a contrarreloj por el cierre de las aulas y enfrentaros a un montón de interrogantes en esta situación de confinamiento... ¿Qué nuevos retos personales y metodológicos has afrontado en esta etapa de enseñanza a distancia?

En mi etapa de infantil el mayor reto ha sido no perder el contacto con los alumnos, que es tan necesario en estas edades, e idear actividades motivadoras que se puedan realizar desde casa.

A nivel metodológico, hemos puesto en práctica nuevas propuestas que nunca habían sido utilizadas antes como montajes audiovisuales, vídeollamadas con las familias, vídeos explicativos, etc.; y para las cuales hemos tenido que ir aprendiendo a elaborarlas sobre la marcha, sin una formación previa.

Cuéntanos alguna/s iniciativa/s creativa/s que has tenido que poner en marcha.

Cada semana elaboramos un vídeo a las familias, creado por nosotros, sobre una temática diferente: cuentos, asamblea, rutinas, manualidades, taller de cocina, etc. 

 

Esta situación inédita a nivel social nos ha demandado poner en juego lo que somos. ¿Qué aspectos emocionales del alumnado te han llamado más la atención? 

Lo que más me ha sorprendido es que la mayoría de los niños están llevando muy bien esta situación, aunque echan de menos el colegio y a sus compañeros, han sabido adaptarse al confinamiento con mucha más normalidad y serenidad que los adultos.

Abriendo miras hacia la comunidad educativa, ¿cómo está siendo el papel de la familia? 

En esta situación, la implicación de las familias es primordial para poder dar continuidad a la formación de los alumnos desde casa, ayudándoles en la realización de tareas, informando a los profesores de la evolución y posibles dificultades, y dando apoyo emocional de manera continua.

 

Coméntanos alguna ventaja de esta situación excepcional que favorezca el proceso de aprendizaje y crecimiento personal del alumnado, de las familias y en ti mismo como docente. 

Los alumnos están teniendo la oportunidad de vivir una experiencia única en la vida, que pone a prueba su paciencia y su capacidad de adaptación, y les hará valorar mucho más todo a lo que tienen que renunciar durante estos meses. Además, ahora tienen la posibilidad de convivir todo el día con su familia y crear vínculos afectivos mucho más estrechos.

 

El programa Educación Responsable trabaja el desarrollo emocional, social y creativo.  ¿Crees que estos aspectos están contribuyendo para afrontar la situación? ¿De qué manera? ¿Nos puedes dar algún ejemplo que haya sido evidente desde que empezamos el confinamiento?

Creo que es muy importante que los niños sepan identificar y gestionar sus emociones, sobre todo en esta situación, y este programa siempre les ayuda a conseguirlo.

En el recurso ER de Lectura y Emociones, utilizamos diversos cuentos para que comprendan las emociones que están viviendo y cómo saber afrontarlas de manera positiva.

 

Habitualmente en clase, la planificación y la improvisación juegan un papel clave. Si tuvieras que recomendar a alguien cómo vivir una situación tan desafiante a nivel profesional en el futuro... ¿qué le recomendarías? ¡Envíale un mensaje de apoyo! 

Le recomendaría que disponga del material electrónico necesario para elaborar material audiovisual y sepa manejarlo con soltura; también es muy importante que haya buena comunicación con el resto de compañeros para poder trabajar en equipo y facilitar el trabajo. Y por último, creo que es fundamental saber ver la parte positiva de la situación y aprovechar este tiempo para formarse, recopilar material que se pueda utilizar en un futuro y finalizar tareas pendientes.

 

Ahora nos gustaría que, para finalizar, formularas una pregunta a un docente de la Red de Centros ER. ¿Qué le preguntarías? 

¿Os parecen adecuadas las actividades que propone este programa para que los alumnos las realicen desde casa?