Los docentes habéis tenido que trabajar a contrarreloj por el cierre de las aulas y enfrentaros a un montón de interrogantes en esta situación de confinamiento... ¿Qué nuevos retos personales y metodológicos has afrontado en esta etapa de enseñanza a distancia?

El primero y mayor de los retos ha sido conseguir llegar a todos los alumnos y hacer una aproximación emocional a estos y a sus familias. Es una situación difícil, y todo ha sobrevenido sin dar tiempo a planificar todo lo que habríamos deseado. Después, la rapidez con que se produjo el cierre de los colegios, y la excepcionalidad de la situación, ha dado paso una activación de la creatividad individual y sobre todo colectiva del equipo docente y del alumnado.  Yo soy maestro de música en primaria, y sustituyo a un profesor muy apreciado por sus alumnos. Personalmente está siendo un reto estar a la altura que necesitan mis alumnos y del docente al que sustituyo, y lo estoy viviendo como una gran oportunidad para aportar y sumar, también para aprender. Los alumnos nos están dando una lección de trabajo y creatividad, y lo que necesitan es mucha metodología innovadora como la que se está desarrollando ahora mismo, donde son, por necesidad, los protagonistas del proceso enseñanza-aprendizaje. Ahora realimente estamos haciendo todo un uso innovador de las nuevas tecnologías, porque verdaderamente estamos aplicando metodologías innovadoras, nuevas formas de trabajar los contenidos.

Cuéntanos alguna/s iniciativa/s creativa/s que has tenido que poner en marcha.

Nuestro colegio es muy sensible con la situación de sus alumnos y de sus familias, seguramente por las características originarias del centro, y hay una proximidad que se refleja en la participación de estas en la vida educativa del centro.  Por eso, me gustaría destacar más que una de mis propuestas individuales, la propuesta original de un grupo de docentes de secundaria, a la que rápidamente nos hemos sumado el resto del claustro, pensando sobre todo en el bienestar emocional de los alumnos y de sus familias. Esta propuesta no ha sido curricular, ha sido realizada en época de vacaciones de Semana Santa, en la que hemos propuesto una Gymkhana online, con retos diseñados por los docentes durante toda la semana, tales como cantar, malabares, magia, representación de cuadros famosos, etc., y ha resultado un trabajo extra muy gratificante para todos. Las familias han agradecido enormemente la iniciativa y a todos nos ha permitido eludirnos de la situación excepcional en la que estamos inmersos. Ha sido una gran carga de emociones positivas.

 

Esta situación inédita a nivel social nos ha demandado poner en juego lo que somos. ¿Qué aspectos emocionales del alumnado te han llamado más la atención? 

En el día a día de las clases, hay alumnos que no consiguen gestionar sus emociones y esto les frustra en lo personal y en sus relaciones con sus compañeros. Pero estos días, he comprobado casos particulares en los que son capaces de realizar trabajos magníficos y disfrutar de las tareas que se les propone, y sus familias me aseguran que están disfrutando en su realización y mejoran en su comportamiento. Además, estamos teniendo unas respuestas sorprendentemente creativas. Mi reflexión es que el formato actual de las clases en los colegios no es el más adecuado para muchos de estos alumnos. Las metodologías que facilitan el autoaprendizaje y el propio descubrimiento de los contenidos, planificadas por el maestro, son las adecuadas, pero hay que cambiar este formato actual. Y por encima de todo, dar una respuesta emocional al alumno, que es lo que más estamos haciendo en estos momentos. De ahí la importancia de trabajar las emociones en el aula, un niño emocionalmente estable es mucho más creativo y aprende mejor.

Abriendo miras hacia la comunidad educativa, ¿cómo está siendo el papel de la familia? 

El papel de la familia es fundamental siempre. En estos momentos más todavía porque están facilitándonos con un esfuerzo enorme, lo que debería ser nuestro trabajo, pero por las circunstancias no podemos hacerlo. Especialmente en Educación Primaria los alumnos no pueden gestionar todo por sí mismos. Necesitan ayuda de sus padres para poder realizar muchas de las tareas. En el colegio lo tenemos claro, y tratamos de facilitar esta labor de las familias, y sobre todo, empatizar con la situación que pueda tener cada una de ellas. Nos preocupamos por el bienestar educativo de sus hijos, pero también del bienestar emocional del entorno familiar, en la medida que podemos claro.

 

Coméntanos alguna ventaja de esta situación excepcional que favorezca el proceso de aprendizaje y crecimiento personal del alumnado, de las familias y en ti mismo como docente. 

Lo he comentado. Esta situación es excepcional, y en muchos casos ha supuesto una ruptura del bienestar familiar. Pero también está resultando ser una gran oportunidad educativa, con propuestas metodológicas realmente innovadoras, donde las competencias básicas se están trabajando de forma satisfactoria, y sobre todo, una que no siempre se consigue desarrollar con el actual formato de los colegios, con asignaturas compartimentadas y rigidez de clases con separación por edades, espacios y tiempos. Ahora en estos momentos, todo se diluye y se une formando una especie de mezcla heterogénea que enriquece el proceso educativo. Hay clases conjuntas, separadas, en tiempos y formas diferentes, con herramientas novedosas y actividades enriquecedoras, y todo bajo el mismo paraguas, el de aprender a aprender. Los alumnos, los docentes, las familias, estamos aprendiendo en esta nueva situación, estamos aplicando herramientas que en el aula no utilizamos. Estamos aprendiendo a enseñar de otra forma, y los alumnos se adueñan de su propio proceso de aprendizaje.

 

El programa Educación Responsable trabaja el desarrollo emocional, social y creativo.  ¿Crees que estos aspectos están contribuyendo para afrontar la situación? ¿De qué manera? ¿Nos puedes dar algún ejemplo que haya sido evidente desde que empezamos el confinamiento?

Nuestro colegio es veterano en el desarrollo del programa de Educación Responsable de la Fundación Botín. Los alumnos aprenden a reconocer, entender y manejar sus emociones y sus respuestas emocionales frente a situaciones cotidianas. Ahora es cuando más se pone en evidencia la necesidad de que, no solo los alumnos, también los docentes sepamos gestionar cualquier situación que nos afecte. He comentado, que la creatividad surge sobre todo en situaciones emocionales estables. Los alumnos están desarrollando procesos creativos con sus familias que nos están sorprendiendo para bien. En el plano social, son capaces de asimilar mejor todo lo que está sucediendo y de proyectar y expresar lo que sienten con mucha mayor naturalidad. Las familias también están agradeciendo todo este esfuerzo que se lleva desarrollando desde hace años, y ahora se están recogiendo frutos, en forma de saber afrontar esta situación y ayudar mejorar la situación emocional familiar. Lo vemos en cada uno de los mensajes de las familias y también en las respuestas y actitudes de los alumnos.

 

Habitualmente en clase, la planificación y la improvisación juegan un papel clave. Si tuvieras que recomendar a alguien cómo vivir una situación tan desafiante a nivel profesional en el futuro... ¿qué le recomendarías? ¡Envíale un mensaje de apoyo! 

Me gustaría, más que recomendar, compartir lo que a mí me ha servido todos estos días. Las situaciones como la que estamos viviendo, por desgracia, no se pueden prever ni planificar. Yo he procurado tener una actitud de ver esta situación como una oportunidad para desarrollar y aportar todo lo mejor que uno mismo tiene. Por ejemplo, si conozco y me defiendo con las nuevas tecnologías, ponerlo a disposición de la situación y de mis compañeros, si necesito aprender algo nuevo, no me escondo ni me oculto en esa carencia, trato de mejorarla. Y, sobre todo, no hacer la lucha solo, hacer un frente común y sumar. Siempre nombro esta palabra, pero para mí es fundamental sumar, en lo emocional, en cuanto a conocimientos, y actitudes, hacia los demás y hacia uno mismo.

 

Ahora nos gustaría que, para finalizar, formularas una pregunta a un docente de la Red de Centros ER. ¿Qué le preguntarías? 

¿Cuántas miradas y sonrisas dejamos de regalar a nuestros alumnos cuando nada cambia?