Los docentes habéis tenido que trabajar a contrarreloj por el cierre de las aulas y enfrentaros a un montón de interrogantes en esta situación de confinamiento... ¿Qué nuevos retos personales y metodológicos has afrontado en esta etapa de enseñanza a distancia?

El mayor reto personal ha sido asimilar en tiempo record lo que estaba pasando y que posiblemente no iba a poder trabajar más, de manera presencial, con mi grupo de alumnos, aunque esto, aunque parezca sorprendente, no he sido consciente de ello hasta la segunda semana de confinamiento. Creo que era consciente pero no me permitía verbalizarlo, aún hoy me cuesta aceptarlo. También la conciliación familiar, puesto que somos un claustro relativamente joven, ha complicado un poco las cosas, aunque he de decir que ha sido bonito en mitad de un claustro online ver a los hijos de los compañeros reclamando atención, saludando o simplemente pidiendo sentarse en las rodillas para atender a aquello tan extraño que sus papás estaban haciendo, mi hijo incluído, y ver que van aceptando los momentos de  trabajo de sus padres e incluyéndolos en su día a día.

Metodológicamente hablando el reto ha sido la coordinación de todo el centro educativo, como decís, a contrarreloj. Ha sido bastante llevadera porque si algo caracteriza a mi centro es precisamente eso: el compañerismo, las ganas de querer hacer las cosas bien y el ir todos a una, pero eran demasiados interrogantes, demasiadas dudas a cada paso que dábamos. El tener los blog al día y que los chavales estén acostumbrados a usarlos, así como en la ESO, el trabajo con tablets con el programa “Aula Planeta” ha facilitado la tarea. Nuestro reto ha sido, es y va a seguir siendo esa brecha digital que nos encontramos en las familias y las situaciones y posibilidades personales de cada uno. Tenemos la necesidad de un feedback tanto personal como académico e intentamos cada día poder llegar a ellos de la mejor de las maneras adaptándonos a su realidad.

Cuéntanos alguna/s iniciativa/s creativa/s que has tenido que poner en marcha.

La primera a la que nos hemos sumado, porque muchos coles lo han hecho, ha sido la de entrar en sus casas y en sus corazoncitos a través de un vídeo.

Nuestra sorpresa fue recibir de las familias otro vídeo dando las gracias y enviando miles de besos.

En Semana Santa, la familia del Miguel Bravo, nos hemos ido de vacaciones. Han participado familias, profesores, monitores del campamento, servicio de comedor y guardería, limpieza... ¡Mira!

El día de “La Cartelera” en el cole es un día muy especial porque “nos vamos al cine”, miramos la cartelera, de libros, compramos nuestra entrada, nos vamos a la sala/clase que nos toca y vemos/escuchamos la peli/lectura. Participan de nuevo padres, alumnos, personal del centro y claro, no podíamos dejar de hacerla dentro de las opciones que este encierro nos permitía. 

Seguimos con el TEI (tutoría entre iguales) para que los valientes y sus tutorizados sigan en contacto a través de actividades, vídeos y cartas. Vamos a comenzar con los Viernes literarios, donde los profesores leerán a los alumnos y los Recreos virtuales para vernos las caras y charlar de manera distendida con los niños.  También empezamos a hacer tutoriales para presentarles los contenidos viéndonos.

Animada tras la reunión de coordinadores ER vamos a echar a andar ReflejArte y el Coro de las Emociones tanto a nivel de alumnos, como familias y como novedad este año, ya habíamos hecho una sesión con los profesores y ahora no quieren quedarse fuera tampoco.

En el blog intentamos atender principalmente a su estado emocional y seguimos con las rutinas que ya trabajábamos en el centro y que ahora más que nunca creemos primordiales, como el mindfulness y banco de herramientas FB, complementando con #YomequedoencasaER para no olvidar a las familias, además por las mañanas incluímos yoga, gimnasia, seguimos con el ajedrez...

 

Esta situación inédita a nivel social nos ha demandado poner en juego lo que somos. ¿Qué aspectos emocionales del alumnado te han llamado más la atención? 

Su capacidad de amoldarse a lo que les toca. Tengo concretamente un alumno al que sé que le está costando horrores quedarse en casa y la madre me cuenta que en vez de “volverse loco” que es lo que esperaban, ha comprendido la situación por la que están pasando todos y está más cariñoso que nunca. Mi hijo sin ir más lejos no para ni en casa, ni quieto y me está dando una lección diaria. Creo que está siendo un tiempo maravilloso, quedándome solo con la parte que puedo sacar en positivo de esta situación; para conocernos aún más, disfrutar de las pequeñas cosas, valorar otras hasta el extremo y dar gracias por estar sanos.

Abriendo miras hacia la comunidad educativa, ¿cómo está siendo el papel de la familia? 

De agradecimiento, la primera llamada telefónica se emocionaron cuando escucharon a sus hijos hablar con nosotros, agradecen cada llamada, cada email,  cada vídeo (hasta el punto como decía antes, de organizarse para hacernos llegar otro) cada resolución de sus dudas... ha sido el sentir de todo el claustro.

 

Coméntanos alguna ventaja de esta situación excepcional que favorezca el proceso de aprendizaje y crecimiento personal del alumnado, de las familias y en ti mismo como docente. 

Creo que el hecho de poder tener un tiempo para reforzar esas “cositas” que el día a día normal de funcionamiento dentro del cole no permite hacer de manera constante, es algo que hay que ver como una ventaja. Tengo alumnos trabajando la presentación y organización de sus tareas, otros centrándose en esa caligrafía que no había manera que fuera por las líneas, esa lectura y entonación que no acababan de mejorar, esas tablas que, oye, un día por otro se les pasaba y volvían a olvidar...

En el creciemiento personal, como ya he dicho antes, el ver que somos capaces de más de lo que creíamos cuando nos dijeron posiblemente 40 días sin salir de casa y ahora que nos dicen que no volveremos a las aulas hasta el curso que viene, que sacamos nuestra parte más noble, solidaria y empática, que sacamos un te echo de menos, te quiero, cuánto te necesito sin medir las palabras.

 

El programa Educación Responsable trabaja el desarrollo emocional, social y creativo.  ¿Crees que estos aspectos están contribuyendo para afrontar la situación? ¿De qué manera? ¿Nos puedes dar algún ejemplo que haya sido evidente desde que empezamos el confinamiento?

Cuando abrimos la posibilidad de enviarnos fotos, vídeos de su día a día al blog de la clase no recibimos ni una tarea académica, todo eran dibujos, vídeos haciendo un tutorial de una manualidad con caritas sonriendo y enviando besos (emojis) para sus compañeros, un alumno tocando el “Resistiré” con su trompeta a los vecinos a las 20h, niños haciendo la cama, cocinando con su familia, regalos que les hacían a sus familiares por su cumpleaños, refugios, partidas de ajedrez con sus padres... como estos o estos otros...

 

Habitualmente en clase, la planificación y la improvisación juegan un papel clave. Si tuvieras que recomendar a alguien cómo vivir una situación tan desafiante a nivel profesional en el futuro... ¿qué le recomendarías? ¡Envíale un mensaje de apoyo! 

Todo lo que hagas, si es con ganas de ayudar, entender, estar ahí... saldrá bien. Hay que perder el miedo y afrontar la situación, sacar lo positivo. Tendrás mayores o menores recursos pero hay que intentar ponerse al día en cosas que puedan ayudar, arriesgarse a cosas nuevas o que hayan planteado otros y confiar y apoyarse en compañeros, familias y alumnos.

 

Ahora nos gustaría que, para finalizar, formularas una pregunta a un docente de la Red de Centros ER. ¿Qué le preguntarías? 

¿Qué tal estás? ¿cómo lo llevas compañero? ¿Hay algo en lo que pueda ayudarte o algo que me puedas aportar?