Los docentes habéis tenido que trabajar a contrarreloj por el cierre de las aulas y enfrentaros a un montón de interrogantes en esta situación de confinamiento... ¿Qué nuevos retos personales y metodológicos has afrontado en esta etapa de enseñanza a distancia?

Cuéntanos alguna/s iniciativa/s creativa/s que has tenido que poner en marcha.

Desde el minuto uno, el reto más grande que nos surgió al encontrarnos en una situación tan lejana a nuestro día a día era el cómo dar una educación de calidad desde la distancia.

Cuando hablamos de una educación de calidad en nuestro centro educativo, no solo hablamos de los objetivos curriculares, también hablamos de dotar a nuestros docentes de la autonomía física, psicológica y moral necesarias para que confíe en sí mismo y quieran crecer; buscamos motivarlos para que saquen lo mejor de sí mismos y fomentar el desarrollo armónico de todas sus potencialidades, adaptándonos a su ritmo, circunstancias y cualidades.

Por esta razón, en nuestras clases, en nuestro entorno educativo, un maestro no es solo un meros transmisor de información, somos mediadores, acompañantes a nivel emocional, modelos de nuestros alumnos, guías en el aprendizaje, motivadores, observadores, personas proactivas, creadoras de actividades y recursos,  rofesionales en la gestión del aula, fomentadores de las inteligencias múltiples y competencias básicas, la imaginación, maestros y alumnos a la vez… y la de cosas que se me quedan en el tintero.

Es aquí dónde empieza el reto ¿Cómo conseguir ser todo esto desde la distancia? De un día para otro, teníamos que encontrar una manera de llegar a todos nuestros alumnos y que ellos nos siguieran sintiendo cerca, aun estando confinados cada uno en su casa. ¿De qué herramientas disponemos? ¿Qué recursos nos pueden ayudar a conseguirlo?

En primer lugar, la formación en educación a distancia de la que la mayoría de los maestros estamos dotados, no es mucha, ya que no la hemos priorizado en nuestro día a día y menos en una etapa como es primaria o educación infantil. Buscar plataformas seguras, rápidas de utilizar e intuitivas para que los alumnos más pequeños y las familias del colegio pudieran hacer un uso positivo y fácil y seguir creciendo y desarrollándose en el cole de manera remota y lo más autónomos posible.

El proverbio africano nos dice: “Si quieres ir rápido camina solo. Si quieres llegar lejos ve acompañado.” Delante de este gran reto que aún se nos está presentando, es importante contar con el equipo. La coordinación de etapa y el equipo de profesionales de todas las áreas educativas fueron imprescindibles. Lo que uno descubría, el siguiente detallaba y el siguiente ampliaba. Y seguimos en ese camino. ¡Doy gracias por ello!

Poco a poco vamos mejorando y, mejora tras mejora, vamos acercándonos al objetivo tan complejo como dar la respuesta óptima a nuestros alumnos desde la distancia. Plataformas como TEAMS, ZOOM, SCHOOLOGY… están dándonos esta oportunidad… poco a poco, pero sin pausa.

¿Qué desde la distancia no se pueden hacer cosas creativas? Díselo a los alumnos de sexto que estaban deseando adentrarse en el ámbito del teatro en este tercer trimestre que tenemos que vivir ahora en casa todos.

Desde la plataforma ZOOM, hemos conseguido realizar pequeños grupos de trabajo enlazados a una gran sala dónde, el maestro es el guía del proyecto de teatro, pero ellos son los propios protagonistas de su desarrollo (además de los de su obra teatral). Un día a la semana, los alumnos de sexto trabajan en grupos mixtos diferentes obras de teatro que, leen, comprenden, estudian, organizan e interpretan. Todas estas obras, las están grabando en la misma plataforma para presentarlas
a final de trimestre.

Se organizan sus decorados virtuales, sus disfraces, se estudian el guion y practican la escena escogida jugando con los cambios de pantalla y los  efectos de la plataforma. ¡Es impresionante la creatividad de los niños cuando se les deja volar!

 

Esta situación inédita a nivel social nos ha demandado poner en juego lo que somos. ¿Qué aspectos emocionales del alumnado te han llamado más la atención? 

Abriendo miras hacia la comunidad educativa, ¿cómo está siendo el papel de la familia? 

En nuestro caso como docentes, nuestra responsabilidad delante de la inteligencia emocional de los alumnos es muy grande puesto que, en muchos casos, el centro educativo supone una segunda casa donde, todos los alumnos se sienten acompañados, comprendidos y seguros. Familias y educadores somos el modelo de nuestros alumnos, pero ahora, el colegio y el entorno familiar, no es tan fácil de separar y tienen que ir más unidos que nunca. Durante estas semanas de confinamiento, la autonomía de los niños es de vital importancia.

Vivimos una época fuera de lo común para todos nosotros con situaciones familiares muy diversas (familiares enfermos, empleados sin cobrar, pocos recursos digitales en casa para todos los integrantes durante la jornada completa, con poco conocimiento digital…) Por ello, la capacidad de saber escuchar, la empatía y la paciencia son muy necesarias en el trato con los alumnos, pero también con las familias y viceversa.

Es importante que las familias dejen a sus hijos seguir el horario escolar virtual acompañándolos, pero dejándoles crecer, no haciéndoles las cosas. La rutina hace crecer la autonomía y, con autonomía, hay más tiempo para desarrollarse integralmente incluso en la distancia.

Muchas familias sobreprotegen a sus hijos de tal forma que no les dejan equivocarse. El error es positivo y te hace aprender. Es difícil como padres saber dónde se encuentra el término medio entre dar autonomía y ayudar a sus hijos en la situación tan particular que están viviendo. Tanto docentes, alumnos como familias, vamos a salir con nuestras estrategias de resolución de problemas aumentada y con una competencia digital más amplia.

 

Coméntanos alguna ventaja de esta situación excepcional que favorezca el proceso de aprendizaje y crecimiento personal del alumnado, de las familias y en ti mismo como docente. 

El fomento de la autonomía, la infinidad de herramientas virtuales que estamos consiguiendo, el valor que se le puede dar, a partir de ahora, al trabajo del maestro y profesor desde casa, la empatía mutua y, sobre todo, el recordar que el objetivo común de todos es el bien del alumno. No podemos olvidar que tenemos el mismo objetivo todos, familias y profesionales de la educación, el crecimiento integral de los niños en todos sus ámbitos, una atención plena.

 

El programa Educación Responsable trabaja el desarrollo emocional, social y creativo.  ¿Crees que estos aspectos están contribuyendo para afrontar la situación? ¿De qué manera? ¿Nos puedes dar algún ejemplo que haya sido evidente desde que empezamos el confinamiento?

Creo que estos tres aspectos han sido, sin duda, un foco a la hora de abordar esta situación desde nuestras casas. ¿Cómo trasladar todo lo que abarca un colegio como el nuestro a la casa de cada alumno?

El ámbito social, emocional y creativo en la educación debe estar presente de manera continua sean cuales sean las circunstancias.

Por ello, desde el colegio nos pusimos manos a la obra en cuanto decretaron el estado de alarma para no dejar de lado ninguno de estos aspectos.

Por un lado, el desarrollo emocional y social de los alumnos. A través de la diversidad de aplicaciones de las que disponemos en el colegio y en nuestras casas, hemos podido conectar con todos nuestros alumnos para poder seguir con el contacto directo con ellos. Poco a poco, ha ido cogiendo fuerza al ampliar el horario de sesiones de clases virtuales en el que nos reunimos todos para compartir nuestra vivencia y seguir aprendiendo. A través de ellas, los niños han podido seguir haciendo sus trabajos en grupo, conectarse por las tardes para jugar con sus compañeros y trasmitirnos en todo momento su situación particular para poder llevar a cabo las adaptaciones necesarias.

Haciendo uso de estas herramientas que tenemos, hemos podido proceder al montaje de vídeos, fotografías, canciones y bailes para llegar a ellos en todos los momentos importantes que vivimos desde nuestras casas: sus cumpleaños, día de la madre/padre, explicaciones individualizadas de temario que no se entiende o, simplemente, un vídeo de ánimo hacia ellos por parte de sus profesores.

Por último, pero no por ello menos importante, la misión evangelizadora del colegio no ha dejado ni un momento de recordarnos y recordarles a los alumnos que a Dios no se le escapa nada, ni siquiera una pandemia, para acontecer en nuestras casas. Todo es una oportunidad para mirar hacia el cielo. Nos recuerda que Dios está con nosotros y nos acompaña a cada uno de manera individual en esta situación. Para que sea Él quien nos conceda la alegría, el aprender a convivir y a tener esperanza. Para hacernos más fuerte en Él.

Por otro lado, una situación desconocida y nueva para nosotros como maestros, siempre nos ofrece la posibilidad de desarrollar más aún la imaginación. El papel de la creatividad en nuestra profesión es vital. Y para situación nueva y desconocida, nos sumergimos en una pandemia mundial.

La primera reunión que tuvimos fue una lluvia de ideas grupal para hacer frente a esta nueva realidad educativa. Todos a una, sin imaginarnos cómo ni hasta donde llegaríamos.

Creo sinceramente que hemos superado las expectativas con las que comenzamos esa reunión. Explicaciones con pinturas de cristal en las ventanas de casa, cuentacuentos virtuales, representaciones de obras de arte con materiales caseros… son algunos de los ejemplos que se me vienen a la cabeza de las ideas que se han llevado a cabo en este tiempo por muchos de mis compañeros. El desarrollo de las diferentes asignaturas ha dado pie a actividades divertidas, lúdicas y desafiantes para nuestros alumnos. Asignaturas como arte o drama, por ejemplo, están siendo todo un reto para ellos y el profesorado. En ellas, están aprendiendo a convertir todo lo que tienen en sus cuatro paredes de casa en objetos de aprendizaje y diversión. Son ellos mismos los que, tantas veces, superan con creces una actividad propuesta con su desarrollo de la imaginación; los que cada día nos hacen aprender mucho más de lo que nosotros podamos enseñarles, sea desde el aula o desde nuestras casas.

 

Habitualmente en clase, la planificación y la improvisación juegan un papel clave. Si tuvieras que recomendar a alguien cómo vivir una situación tan desafiante a nivel profesional en el futuro... ¿qué le recomendarías? ¡Envíale un mensaje de apoyo! 

Yo aconsejaría tener mucha paciencia, cosa que por nuestra labor habitualmente ya tenemos, pero aún más.

Darnos cuenta de que equivocarse está dentro de la programación, darle espacio para probar y no pensar que, porque algo no funcione, eres peor profesional.

Perder el miedo a ser juzgado ya que, dar clases virtuales puede dar vértigo, ya no solo tienes la evaluación de tus alumnos y compañeros… tus clases pasan por los ojos de las familias.

¡Sed valientes!

Confiad en los compañeros, en el equipo. El estar coordinados, el comentar ideas, el exponer algún problema o dificultad que nos estamos encontrando en el manejo de las herramientas virtuales durante estos días, es muy importante para que las cosas sigan desarrollándose y cada día sean mejores. Seamos docentes y discentes.