Los docentes habéis tenido que trabajar a contrarreloj por el cierre de las aulas y enfrentaros a un montón de interrogantes en esta situación de confinamiento... ¿Qué nuevos retos personales y metodológicos has afrontado en esta etapa de enseñanza a distancia?

El cierre de colegios fue de un día para otro, y de un día para otro los profesores tuvimos que improvisar un cambio metodológico de nuestras clases, en la forma de evaluar, en la forma de llegar a los alumnos… Gracias a Dios estoy como docente en un colegio en el que ya llevamos unos cuantos años impartiendo todas nuestras clases con tecnología digital, a través del Ipad, lo que ha hecho este cambio más fácil. No obstante, hubo que improvisar cambios en la forma de transmitir las clases y de hacerles llegar las explicaciones a los alumnos.

También depende mucho de la etapa en la que se impartan las clases. El mayor problema lo he encontrado en Bachillerato, donde vamos a contrarreloj con los temarios. Mi mayor reto ha sido transformarme en una especie de youtuber, que quizás por la generación a la que pertenezco, en un principio me costó un poco. 

Cuéntanos alguna/s iniciativa/s creativa/s que has tenido que poner en marcha.

En cuanto a la iniciativa más creativa creo que reside en el desarrollo de la impartición del recurso Reflejarte. Doy clase de Educación Plástica Visual y Audiovisual en 1º de la ESO y justo íbamos a empezar a trabajarlo en el aula. No quise abandonarlo, porque también pensé que era un buen momento para que los chavales aprovecharan la ocasión de hacerlo con sus familias, cosa que busca el proyecto Educación Responsable. Por ahora, los resultados están siendo satisfactorios, sin embargo, tendré que esperar a ver el resultado final de la obra. Cuando lo tenga lo compartiré con todos vosotros a través de la Fundación Botín. 

 

Esta situación inédita a nivel social nos ha demandado poner en juego lo que somos. ¿Qué aspectos emocionales del alumnado te han llamado más la atención? 

Ha habido de todo. En estos momentos hay situaciones muy diferentes en cada familia. Hay familias y chicos que te hacen llegar la angustia que sienten, porque alguna persona de su familia está infectada con el Coronavirus, o el miedo a que a algún ser querido se contagie, o la alegría por estar más tiempo con su familia, porque en el día a día muchas veces es imposible un acercamiento mayor entre los propios miembros. En concreto este es uno de los temas que les he pedido trabajar a los alumnos de Bachillerato de Artes, que también impartimos en nuestro colegio, que reflejen en sus dibujos. Quería que me contaran de forma gráfica, sus sentimientos en estos días de encerramiento.

Abriendo miras hacia la comunidad educativa, ¿cómo está siendo el papel de la familia? 

En estos momentos la familia juega un papel muy importante, ya que los profesores no estamos cerca de los alumnos y necesitan una persona de apoyo y un referente que seguir. Como comentaba antes, las situaciones familiares son muy diversas y eso se refleja en cada niño. Hay alumnos que te sorprenden positivamente, porque sabes que están prácticamente solos en casa, ya que sus padres están trabajando y ellos solos son capaces de sacar el curso adelante. Hay otros niños que ahora están trabajando más que nunca porque cuentan con la ayuda familiar. Y en cambio hay otros, que este distanciamiento con los profesores les está haciendo perder el curso.

Es una situación nunca antes vivida que creo que nos está haciendo ver cosas diferentes en las que antes no nos habíamos fijado. Imagino que esta situación ha hecho valorar a muchos padres la labor que hacemos los profesores día a día con sus hijos. Estamos recibiendo mensajes por su parte agradeciéndonos el trabajo que en estos días realizamos a distancia, agradecimientos que muchas veces la comunidad educativa echa de menos.

 

Coméntanos alguna ventaja de esta situación excepcional que favorezca el proceso de aprendizaje y crecimiento personal del alumnado, de las familias y en ti mismo como docente. 

Para mí lo más ventajoso de esta situación es el tiempo que estoy pasando con mi familia, veo a mis hijos felices por estar todos juntos. Y a nivel educativo creo que lo mejor es ver cómo nos hemos dado cuenta de que si queremos que esto salga adelante todos tenemos que poner algo de nuestra parte.

Los alumnos están aprendiendo a ser más independientes, antes estaban acostumbrados a que todo se lo dábamos hecho y ahora deben analizar la información que les mandamos, resolver problemas si quieren obtener un beneficio final.

 

 

 

El programa Educación Responsable trabaja el desarrollo emocional, social y creativo.  ¿Crees que estos aspectos están contribuyendo para afrontar la situación? ¿De qué manera? ¿Nos puedes dar algún ejemplo que haya sido evidente desde que empezamos el confinamiento?

Claro que sí. En la sociedad en la que vivimos estaban ausentes las emociones, las relaciones sociales y sobre todo, la creatividad como consecuencia del estilo de vida que llevamos. Pero estos días vemos, a través de mensajes que nos llegan por las redes sociales o por la televisión, como la gente deja ver lo que siente, como nos ponemos tristes ante situaciones de desamparo o se aplaude porque una persona se recupera de la enfermedad. La gente se ha dado cuenta de lo importante que es lo social, de lo imprescindible que es tener gente a tu lado… Echamos de menos el poder abrazarnos o simplemente el hablar cara a cara con otras personas. Y por último, en cuanto a la creatividad; me sorprende ver que hay más gente creativa de la que yo suponía o que ellos mismos ni saben que lo son. Vemos multitud de ejemplos de lo que hace la gente para entretenerse y para ayudar a los demás. Si no fuésemos creativos, no podríamos haber adaptado nuestros trabajos de un día para otro.

¡Es una pena no apreciar estos valores en el día a día, cuando gracias a ellos sobrevivimos en esta situación tan extraña!

 

Habitualmente en clase, la planificación y la improvisación juegan un papel clave. Si tuvieras que recomendar a alguien cómo vivir una situación tan desafiante a nivel profesional en el futuro... ¿qué le recomendarías? ¡Envíale un mensaje de apoyo! 

Lo primero es no tenerle miedo, hacer las cosas poco a poco y buscar el apoyo de tus compañeros y familia. ¡Ánimo, entre todos se puede! 

 

Ahora nos gustaría que, para finalizar, formularas una pregunta a un docente de la Red de Centros ER. ¿Qué le preguntarías? 

¿Me puedes contar nuevas metodologías que te hayan sido útiles estos días?