Los docentes habéis tenido que trabajar a contrarreloj por el cierre de las aulas y enfrentaros a un montón de interrogantes en esta situación de confinamiento... ¿Qué nuevos retos personales y metodológicos has afrontado en esta etapa de enseñanza a distancia?

Los retos han sido muchísimos. Desde afrontar la nueva situación en el plano emocional a todos los niveles hasta reinventar el como poder impartir la asignatura; y digo reinventar porque hasta la fecha nunca se habían dado unas circunstancias similares.

 

Esta situación inédita a nivel social nos ha demandado poner en juego lo que somos. ¿Qué aspectos emocionales del alumnado te han llamado más la atención? 

En este momento tan especial, me sigue llamando la atención y acercando al alumnado, el observar que son muy sensibles a todo lo que está ocurriendo, y que una vez más, lo que falla es la comunicación, la escucha activa, la empatía... hacia ellos.

Abriendo miras hacia la comunidad educativa, ¿cómo está siendo el papel de la familia? 

El papel de la familia dentro del proceso educativo es esencial siempre. Ellos son parte de la comunidad educativa, o deberían serlo. Ahora la familia cobra un papel mucho más cercano hacia el profesorado y viceversa. Principalmente con los alumnos más pequeños que precisan de herramientas tecnológicas que no dominan como en otras edades en las que lo educativo va más allá de los contenidos y todo lo emocional cobra mucha más importancia por los espacios y tiempos compartidos.

Dentro de la familia, ahora más que nunca, se gestionan todos estos aspectos educativos.

 

Coméntanos alguna ventaja de esta situación excepcional que favorezca el proceso de aprendizaje y crecimiento personal del alumnado, de las familias y en ti mismo como docente. 

Sin duda alguna es el TIEMPO, con mayúsculas. Ahora disponemos de él de otra manera. Tenemos que trabajar y estudiar pero a otro ritmo, aunque solamente sea por no andar corriendo de un lado para otro.

El ritmo es otro. La gestión del tiempo también y ello nos permite conectar con nosotros mismos de otra manera.

 

El programa Educación Responsable trabaja el desarrollo emocional, social y creativo.  ¿Crees que estos aspectos están contribuyendo para afrontar la situación? ¿De qué manera? ¿Nos puedes dar algún ejemplo que haya sido evidente desde que empezamos el confinamiento?

Cualquiera de los aspectos trabajado en el programa de Educación Responsable es positivo a la hora de afrontar la situación. Lo podríamos expresar a la inversa, afrontamos situaciones como la actual poniendo en práctica muchos elementos contemplados en el programa ER.

 

Habitualmente en clase, la planificación y la improvisación juegan un papel clave. Si tuvieras que recomendar a alguien cómo vivir una situación tan desafiante a nivel profesional en el futuro... ¿qué le recomendarías? ¡Envíale un mensaje de apoyo! 

Vivir el día a día tratando de dar lo mejor de uno, sabiendo que todo el mundo está en la misma situación, con las mismas incógnitas y posiblemente sensaciones y sobretodo valorar lo importante. La educación no debe estar centrada en contenidos. Ellos son son solo una parte.
Las situaciones como la actual nos permiten hacernos muchas preguntas y con ellas posiblemente cambios que de otra manera serian imposibles.
Las crisis son positivas para afrontar nuevos retos.
 
 Ahora nos gustaría que, para finalizar, formularas una pregunta a un docente de la Red de Centros ER. ¿Qué le preguntarías?
 ¿Qué has aprendido de tus alumnos en una etapa tan especial como esta?