Evaluación Programa Educación Responsable

Numerosas investigaciones ponen de manifiesto los beneficios de la educación emocional en el aprendizaje, bienestar y desarrollo integral del alumnado.
La Universidad de Cantabria ha evaluado de forma externa la aplicación intensiva del Programa Educación Responsable mediante una evaluación pedagógica y otra psicológica.
 
Los resultados de la última evaluación (2018) sobre el impacto psicológico que tiene el Programa Educación Responsable demuestran un doble efecto, promotor del desarrollo emocional y protector ante comportamientos violentos y de retraimiento social:

  • Los alumnos participantes en el Programa Educación Responsable mejoran en identificación y comprensión de sus emociones, así como en su creatividad.
  • Los profesores observan en los alumnos disminución de comportamientos agresivos y de retraimiento social, así como disminución de la ansiedad.
  • Las familias perciben mejora en valores y conductas prosociales como la generosidad, la empatía y la colaboración.
  • En los centros que aplican el programa se observa una mejora de la convivencia, el clima escolar y el bienestar de los alumnos.

Puede descargar, a continuación, el resumen de los informes de evaluación externa:

 

Los resultados de la evaluación psicológica externa, realizada por la Universidad de Cantabria concluyen que: 
 

  • Los alumnos participantes en el Programa de Educación Responsable (ER), al finalizar la investigación, muestran una mejora significativa en: Orientación prosocial, Agresividad, Estado de Ánimo, Retraimiento, Manejo del Estrés, Autoconocimiento Emocional y Comprensión Emocional.

 

 

 

  • El programa Educación Responsable ha demostrado efectos beneficiosos sobre el desarrollo de la Creatividad en los alumnos:

Estas mejoras tienen consecuencias probadas muy importantes relacionadas con algunos de los problemas más graves y difíciles de resolver en nuestro sistema educativo: previenen el consumo de drogas; mejoran la convivencia y disminuyen los niveles de violencia; mejoran la relación entre el profesor y los alumnos, y reducen los síntomas asociados a la depresión infantil y juvenil.

Además, se ha producido una correlación entre el clima escolar y resultados académicos. Cuando las relaciones y la comunicación entre alumnos y profesor-alumno han mejorado, el rendimiento académico también se ha incrementado.